El de ayer fue un lunes gris en la redacción; con demasiadas "bajas" por vacaciones o por gripes inoportunas que obligaron a otros a "teclear a cuatro manos". El día acompañó esa sensación de monotonía que no se quebró a lo largo de la jornada. A medida que el salón de los escribas se iba llenando lentamente, los comentarios -y el malestar, en algunos casos- sobre las dificultades para cargar nafta hicieron que el tema picara en punta para ganar un lugar especial en la portada. Sin embargo, el conflicto salarial en los hospitales salió a competir con fuerza cuando una periodista de la sección Política, cerca de las 10, alertó: "hay policías en el Centro de Salud". Luego, las amenazas y presiones desde el lado de los autoconvocados y desde el Gobierno para que cada uno ceda en sus posturas, sumada a la potente imagen de los agentes en los pasillos del nosocomio, volcaron las apuestas de la tapa a la prolongada crisis hospitalaria. Pero, el lunes fue tranquilo; hasta casi aburrido, se animó a decir uno de los jefes.